Los 10 hábitos de las personas altamente positivas

Hola queridos amigos, estoy de regreso con esta nueva entrada y esta vez quiero compartir con ustedes una serie de hábitos que caracterizan a las personas altamente positivas de las demás. Llevo varios años aprendiendo y practicando a diario de cada uno de ellos y les puedo asegurar que una vez los asimiles de forma activa en tu vida, empezarás a experimentar cosas que nunca antes podrías haber siquiera imaginado que serías capaz de hacer. Además, podrás empoderarte y te convertirás en el verdadero protagonista de tu historia.

1. Las personas altamente positivas no confunden renunciar con dejar ir

En lugar de aferrarse a las ideas, creencias, e incluso personas que ya no son saludables para ellos, confían en su juicio para dejar de lado las fuerzas negativas en sus vidas. Sobre todo en términos de relaciones que se suscriban a la siguiente oración:

“Me voy a conceder la capacidad de confiar en las personas sanas en mi vida…

Para establecer los límites con, o dejar de lado, las negativas…

Y de tener la sabiduría de conocer la diferencia”.

2. Las personas altamente positivas no solo tienen un buen día, sino que hacen que sea un buen día para ellos y quienes los rodean

Esperar, esperanza y deseo rara vez tienen lugar en el vocabulario de los individuos positivos. Por el contrario, usan palabras fuertes que son productivas y no reactivas. La pasividad conduce a una falta de participación, mientras que las personas positivas están muy involucradas en la construcción de sus vidas. Ellos trabajan para hacer los cambios que sean necesarios para sentirse mejor en los momentos difíciles y no piden que sus sentimientos se vayan.

3. Para las personas altamente positivas, el pasado queda en el pasado 

Los buenos y malos recuerdos quedan donde están, en el pasado donde ocurrieron. No ocupan mucho tiempo suspirando por los viejos buenos días, porque están demasiado ocupados haciendo nuevos recuerdos y viviendo el presente. La negatividad del pasado no se utiliza para la auto-flagelación o pena improductiva, pero sí en utilizar las lecciones aprendidas como un trampolín hacia un futuro mejor.

4. Muéstrame una persona altamente positiva y te puedo mostrar una persona muy agradecida

Las personas más positivas son las personas más agradecidas. Ellos no se centran en los baches de su vida, sino que se centran el la olla de oro que les espera cada día, con nuevos colores, sentimientos y experiencias. Ven la vida como un cofre del tesoro lleno de maravillas esperando a ser descubiertas y dan gracias cada día por ello.

5. En lugar de estar atrapados en sus limitaciones, las personas altamente positivas se mueven por sus posibilidades.

Las personas altamente positivas se centran en lo que pueden hacer, no en lo que no pueden. No se dejan engañar pensando que hay una solución perfecta para cada problema, y están seguros de que hay muchas soluciones y posibilidades, eso es lo que llamamos pensamiento de abundancia. Además, no tienen miedo a intentar nuevas soluciones a viejos problemas, en lugar de quedarse esperando a que las cosas sean diferentes “esta vez”.

6. Las personas altamente positivas no dejan que sus temores interfieran con sus vidas

La gente altamente positiva ha observado como aquellos que se definen y son llevados por sus miedos nunca viven verdaderamente su vida plena. Mientras proceden con la debida precaución, no dejan que el miedo les impida probar cosas nuevas. Se dan cuenta de que incluso los fracasos son pasos necesarios para una vida exitosa. Tienen confianza de que pueden volver a subir cuando son derribados por los acontecimientos de la vida o de sus propios errores, debido a una fuerte creencia de su capacidad de recuperación personal.

7. Las personas altamente positivas sonríen mucho 

Cuando te sientes positivo en tu interior, sonríes inevitablemente y esas sonrisas son contagiosas. Las personas positivas ven la claridad de la vida y tienen sentido del humor, incluso cuando se trata de ellos mismos. Tienen un alto grado de respeto de sí mismos, pero se niegan a tomarse todo demasiado en serio. (No son personas graves)

8. Las personas altamente positivas son grandes comunicadores

Se dan cuenta de que la comunicación asertiva y segura es la única manera de conectarse con otros en la vida cotidiana. Evitan hacer juicios, intercambios de enojos y no dejan que los desastres de otros les dé una razón para reaccionar en la misma forma. Por el contrario, se expresan con tacto y delicadeza. También se niegan a no ser asertivos y a dejar que la gente los trate a empujones. Se niegan a hacer propios los problemas que pertenecen a otras personas.

9. Las personas altamente positivas se dan cuenta que si vives lo suficiente, hay momentos de gran dolor y tristeza

Una de las percepciones erróneas más comunes acerca de las personas altamente positivas, es que ser positivo, implica que siempre hay que estar feliz. Esto no puede estar más lejos de la realidad. Cualquiera que tenga un cierto grado de profundidad espiritual, ciertamente no es feliz todo el tiempo. Estar triste, enojado, decepcionado, todas las emociones son esenciales en la vida. ¿Cómo puedes llegar a desarrollar empatía en la vida si vives una vida de negación y emociones poco profundas? La gente altamente positiva no evita sus emociones y aceptan que parte del proceso de curación es permitirse experimentar todo tipo de sentimientos, no solo los alegres.

10. Las personas altamente positivas son empedradas. Se niegan a culpar a otros y no son víctimas de la vida

Las personas altamente positivas buscan la ayuda y el apoyo de personas que son soporte y seguridad. Limitan las interacciones con aquellos que son tóxicos en cualquier forma. Han identificado sus propios derechos humanos básicos, y ellos mismos se respetan demasiado para interpretar el papel de una víctima. No hay lugar para las quejas, las justificaciones o la culpa, ni tampoco para la celebración de rencores con una mentalidad positiva. El perdón ayuda a las personas positivas a ser mejores cada día.

Espero que les hayan gustado y que puedan poner en práctica sus enseñanzas, nos vemos en la próxima.

(*) Publicado originalmente en Lifehack. LinciNews es un blog especializado en comentarios y artículos referentes a la actitud emprendedora.

La filosofía del Bambú

Hola, ya ha pasado bastante tiempo que no escribía debido a una gran cantidad de actividades que he estado desarrollando, pero con unas tremendas ganas de reunirme contigo en este espacio de aprendizaje. Que a pesar de tratarse de un Blog, cada vez que tecleo, siento esa conexión especial contigo que estás leyendo, ya que tengo la convicción que algo sacarás en limpio para usarlo en tu vida, ya sea por las historias, las metáforas o  los artículos sobre algún tema en particular.

Soy un ferviente creyente de que nada en este mundo pasa por casualidad, así que estoy seguro que cada línea y párrafo que escribo, está llegando exactamente a alguien que lo necesita. Así que pon mucha atención para descifrar lo que el universo hoy quiere decirte.

Ultimamente he estado trabajando en un nuevo modelo de aprendizaje y buscando información, me volví a topar con esta maravillosa historia de la naturaleza, sorprendiéndome el hecho de como algo tan simple, puede dejarnos una enseñanza tan profunda.

“Cuenta el mito, que después que se siembra una semilla de bambú, el agricultor la riega, la abona y la cuida. 

Durante los primeros meses no ocurre nada evidente o apreciable en su superficie. 

En realidad, no sucede nada con la semilla durante varios años, al punto que un agricultor con poca experiencia, se convencería a si mismo de haber comprado semillas estropeadas.

Sin embargo, durante el séptimo año, ocurre algo inesperado y maravillo, que solo la naturaleza es capaz de entregarnos.

En un período de solo seis semanas, este bambú puede crecer hasta más de veinte metros.

¿Tardó sólo seis semanas crecer?. La verdad es que no, ella se tomó siete años y seis semanas en desarrollarse”

He escuchado muchas historias sobre la filosofía del bambú, pero la que más me impacta de esta planta, más allá de la flexibilidad ante la adversidad, es su desarrollo lento y sustentable.

Estamos en una sociedad que valora cada vez más la inmediatez y la rapidez por sobre la pausa y la reflexión consciente.

Estamos en plena era de la revolución digital, época en la que faltan horas al día para hacer y cumplir con nuestras obligaciones. Siendo precisamente aquí donde el bambú nos revela su lección más importante.

Para poder alcanzar ese crecimiento acelerado y constante que buscamos, esos verdaderos “saltos cuánticos” como lo diría JDG, primero debemos buscar terreno fértil para poner nuestra semilla y esperar que las raíces tengan la suficiente profundidad para sostener nuestro éxito en el largo plazo.

Si no fuera de esta forma, a la primera tormenta o muestra de adversidad, caeríamos al suelo por no tener un sistema personal capaz de soportar toda la carga administrativa o emocional que exige lo mejor de nosotros. Emito un juicio respecto a lo anterior y creo que es lo que les pasa a muchas personas hoy en día.

Comprendo que el éxito considera un proceso de crecimiento y que en una etapa temprana no generará resultados evidentes. Entiendo también que esos resultados al no ser visibles para la mayoría de las personas, hacen que aparezcan dudas sobre si el proceso que se está llevando a cabo vale realmente la pena, sin percibir que son la base fundamental que sustentará los triunfos venideros.

Quizás no sea necesario esperar tantos años como el bambú, pero lo que es claro, que para poder alcanzar lo que quieres, tendrás que tener un objetivo bien definido y  asumir el compromiso de desarrollar las competencias necesarias para lograrlo, es la única forma de convertirse en un milagro de la naturaleza y aumentar tu valor personal al mil por ciento.

Si eres capaz de hacer lo anterior de buena forma, disfrutarás los beneficios por muuuuuuuuuucho tiempo.

Que estés muy bien y nos vemos en la próxima entrada. Un tremendo abrazo.

Felicidad

Desde un par de semanas que no escribía debido a que he estado preparando varias sorpresas para ti.

El tema al que haré referencia hoy, es sobre algo sobre lo que se habla mucho y que esta muy de moda en todas partes, la tan anhelada y esperada felicidad.

Me atrevo a decir, que a pesar de estar en la mayoría de las conversaciones, los programas de televisión, conferencias y libros, nunca habíamos estado tan necesitados de ella y en cierta medida, hemos otorgado poder a otros para decidir si somos personas felices o no.

Cuando era pequeño siempre leía un cuadro que había en la cocina de mi casa y que decía “Dios nos puso en este mundo para ser felices”.

Nunca entendí en esa época de que se trataba, tampoco ningún adulto me lo supo explicar, ya que ni yo ni quienes vivían conmigo comprendían el concepto y tampoco consideraban que era algo importante para esos momentos, aunque el problema era exactamente eso, la felicidad no es algo que se pueda razonar y tampoco algo que se pueda buscar en otros.

Para aclararlo de mejor forma, hoy te traigo esta pequeña historia que nos ayudará a comprender en parte este supuesto misterio de la vida, espero que la disfrutes.

“Al principio de los tiempos, los dioses se reunieron para crear al hombre y a la mujer. Lo hicieron a su imagen y semejanza, pero uno de ellos dijo:

-Un momento, si vamos a crearlos a nuestra imagen y semejanza, van a tener un cuerpo igual al nuestro y una fuerza e inteligencia igual a la nuestra. Debemos pensar en algo que los diferencie de nosotros, de lo contrario estaremos creando nuevas dioses.

Después de mucho pensar, uno de ellos dijo:

– Ya sé, vamos a quitarles la felicidad.

– Pero… ¿dónde vamos a esconderla? – Respondió otro.

– Vamos a esconderla en la cima de la montaña más alta del mundo.

– No creo que sea una buena idea, con su fuerza acabarán por encontrarla.

– Entonces… podemos esconderla en el fondo del océano.

– No, recuerda que les daremos inteligencia, con la cual, tarde o temprano construirán una máquina que pueda descender a las profundidades del océano.

– ¿Por qué no la escondemos en otro planeta que no sea la tierra?

– Tampoco creo que sea buena idea, porque llegará un día que desarrollarán una tecnología que les permita viajar a otros planetas. Entonces conseguirán la felicidad y serán iguales a nosotros.

Uno de los dioses, que había permanecido en silencio todo el tiempo y había escuchado con interés las ideas propuestas por los demás dijo:

– Creo saber el lugar perfecto para esconder la felicidad, donde nunca la encuentren.

Todos le miraron asombrados y le preguntaron:

– ¿Dónde?

– La esconderemos dentro de ellos mismos, estarán tan ocupados buscándola fuera, que nunca la encontrarán.

Todos estuvieron de acuerdo, y desde entonces el hombre se pasa la vida buscando la felicidad sin darse cuenta que la lleva consigo”

¿Qué te ha parecido este cuento?

La esconderemos dentro de ellos mismos, estarán tan ocupados buscándola fuera, que nunca la encontrarán.

Partiendo de lo que les acabo de contar, quiero compartir algunas paradigmas pro-felicidad, considerando que la felicidad está en nuestro interior y depende de nosotros encontrarla o no. (Extracto del libro Felicidad Organizacional de Ignacio Fernández)

El primer paradigma en favor de la felicidad nos dice que la felicidad es un estado potencial interior que esta esperando a que lo actives. La felicidad no esta fuera de ti, no depende de cosas externas o circunstancias, no depende de si ganas o no, de si logras tener esa casa, ese trabajo, esa relación. Refuerza el hecho de que has tenido el regalo de la felicidad todo el tiempo a tu alcance sin darte cuenta.

El segundo paradigma en favor de la felicidad, nos dice que corresponde a una forma de ver y habitar el mundo, la felicidad esta en tus ojos, en tu forma de pensar e interpretar tu existencia. Se alcanza aprendiendo a ver el lado positivo de las cosas, ver el vaso medio lleno en vez del medio vacío. Reconocer que a pesar de que puedan suceder cosas dolorosas a tu alrededor, siempre tienes la opción de elegir la actitud con que las enfrentas.

El tercer paradigma en favor de la felicidad, dice que esta se encuentra en el presente, en los pasos de tu camino. La felicidad no está en el resultado ni en lograr relaciones, éxitos o cosas materiales. No existe la felicidad como un fin, es la forma en que disfrutamos y ponemos atención a lo que sucede en el camino. Muy correspondiente con la frase que dice; preocupándonos constantemente por tener, nos olvidamos de ser.

Resumiendo los tres puntos anteriores, podemos decir que la felicidad está en tu interior, depende de tu forma de ver el mundo y se relaciona más con el proceso que con el resultado, la felicidad no se busca, no se construye, ni tampoco se piensa o razona, la felicidad se vive.

¿Entonces?

Espero que estés muy bien, sigue haciéndolo tan bien como hasta ahora, nos vemos pronto y recuerda, puedes escribirme para tus consultas o compartir tu punto de vista.

Muchos Saludos

Sabotaje Emocional

A quien no le ha pasado, estas recién empezando a generar unos pocos resultados positivos en tu vida y de forma inexplicable presionas el botón de auto-sabotaje sin entender el motivo.

Nuestra mente funciona en base a programaciones mentales y sesgos cognitivos que va asimilando a través del tiempo. Estos se basan en la observación, la experiencia y el aprendizaje.

Muchos de ellos son poco efectivos, ya que sirven en casos específicos y nos inducen a cometer errores de juicio por su tendencia a generalizar.

Cuando inicias un proceso de mejora personal, lees un libro o vas a algún taller, encuentras por fin la motivación que necesitabas para generar ese cambio tan esperado en tu vida, lamentablemente, después de un tiempo, ves como reaparecen esas viejas programaciones negativas.

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Ellas te han acompañado por tantos años que querrán dejar todo como ha estado siempre, debido a que tu cerebro empezará a consumir mucha energía con el nuevo cambio y  nuestros cerebros están diseñados para ahorrar, convenciéndonos de permanecer en la zona de confort.

No hay lugar donde se consuma menos energía, que en la zona de confort, aquí todo es conocido, familiar y seguro, si no haces algo, te mantendrás aquí por el resto de tu vida, aunque sea negativo para tus aspiraciones y anhelos.

Si quieres salir de este lugar, deberas lograr que tu motivaciones sean más grandes que tus miedos.

Por eso no puedes bajar esos kilitos de más, por eso no encuentras la pareja ideal, por eso y aunque odias tu trabajo no te atreves a dejarlo, por eso a veces sientes tanta angustia y tristeza, por eso no puedes dejar de quejarte y justificarte, son esos programas y sesgos la causa de todos los “por eso” que están presentes hoy en tu vida.

Un consejo, deja de enfocarte en lo que no tienes, agradece lo que si tienes a tu alrededor, se más compasivo con los demás y comprométete con tomar acción a pesar de las dificultades.

Otra recomendación, no cuentes a todos lo que te gustaría hacer, deja que tu éxito haga el ruido.

Mantente firme, lo excelente toma tiempo, pero los resultados son maravillosos y si necesitas ayuda, ya sabes dónde encontrarme.
Que tengas una excelente semana.

EL espejo social

Hoy hablaremos de un tema muy interesante y muy complejo de entender, pero extremadamente útil. Se trata del “espejo social”, de qué estamos hablando? te preguntarás.

El espejo social es la imagen que reflejan los demás de ti o la imagen que proyectas en los demás. Este puede ser usado de dos formas, una positiva y otra negativa.

La positiva es como referencia externa, para reconocer y cambiar aquellos aspectos de tu comportamiento que ayudarán en tu camino para alcanzar tus metas.

La referencia externa se puede usar para saber si lo que estás haciendo hoy en día es coherente con la respuesta que quieres lograr.

Recordando siempre que la imagen que quieras proyectar parte en tu mente. Si piensas en abundancia entonces eso reflejarás, si piensas en positivo, entonces reflejarás en positivo, funciona tanto para lo bueno como para lo malo, por eso es una excelente guía.

La negativa es como refuerzo interno, para fundar aquellos juicios que los demás tienen de ti, basados en su propia experiencia y paradigmas.

El refuerzo interno se manifiesta muchas veces en la infancia y también en el trabajo, nos creemos la historia de que no tenemos dedos para el piano para algunas cosas, que somos de una determinada forma, llegando en casos extremos a convertirse en “Bullying” o “Mobbing”.

Finalmente esta imagen se queda en nuestra mente y se transforma en un juicio fundado por nosotros mismos con datos recibidos por el espejo social, que puede acabar con nuestras proyecciones de alcanzar nuestras metas. Incluso antes de comenzar escuchamos en nuestra mente los conocidos “no soy capaz”, “no podré hacerlo”, “no tengo los conocimientos”, “no lo merezco, “otros son mejores que yo”, que terminan por coartar cualquier posibilidad de acción.

Espero que te haya gustado y te pido que a partir de hoy pongas atención a tu propio espejo social, pero por favor úsalo como referencia externa y procura que lo tu pienses de ti sea más importante que lo que los demás piensen otros de ti.

“Estamos acostumbrados a buscar la aprobación en los demás, sin saber que la aprobación comienza en nosotros”

Que tengan un excelente día y nos vemos para la próxima.

Un gran abrazo… 😀 😀 😀

El camino hacia el “Crecimiento Personal”

Hola amigos, en el último tiempo, muchas personas me han contactado para saber más sobre Desarrollo Personal y su significado, quisiera hacerlo a través de este cuento que leí una vez en el Libro “El camino del Líder” de David Fischman.

“Se cuenta que una vez un joven, aburrido de ir por la vida sin encontrarle sentido, le comunicó a su padre, que quería iniciar el camino para desarrollarse y ser una mejor persona, preguntándole como podía lograrlo.

El padre le respondió que lo primero que tenía que hacer era ser consciente de sus conductas, que cada vez que sintiera que había ofendido o hecho daño a una persona, clavara un clavo en la cerca de la casa.

El hijo aceptó el desafío y empezó a tomar mayor consciencia de sus actos.

Siguiendo el consejo de su padre, comenzó a clavar un clavo cada vez que sentía que hacía daño, maltrataba a las personas o no las respetaba.

Luego de un tiempo el hijo dejó de poner clavos en la cerca, debido a que ya era consciente de su forma de actuar, se relacionaba mejor y evitaba entrar en conflictos, aprendiendo formas de plantear su punto de vista sin pelear ni discutir.

Entonces preguntó a su padre: ¿y ahora qué hago?

El padre respondió que ahora por cada acto de bien y servicio que realizase, sacase un clavo de los que estaban en la cerca.

El hijo nuevamente aceptó el reto y comenzó, poco a poco, a sacar los clavos.

Pasado un tiempo, ya estaba despierto, era consciente y además se dedicaba a ayudar a las personas.

En pocas semanas logró sacar todos los clavos de la cerca.

Muy contento se acercó donde su padre, quizás con un poco de soberbia y le dijo: ¡he terminado! ¡Logré sacar todos los clavos!

Finalmente he aprendido a ser una mejor persona, sin embargo, acto seguido le asaltó una duda: ¿ahora qué hago con todos los agujeros que dejaron los clavos en la cerca?

El padre le respondió:


No los toques, están allí para recordarte por siempre, que en tu camino de aprendizaje dejaste una huella de dolor en la gente y que gracias a su entrega, comprensión y colaboración, hoy puedes ser la persona que eres.


Desde ese momento el joven entendió el mensaje de su padre, que todo se resumía a como se relacionaba consigo mismo y con los demás, eso lo llevo a tomar mejores decisiones y a ser más comprensivo, ayudándolo en su camino de crecimiento personal

Como podrás darte cuenta a través de esta pequeña historia, si quieres mejorar y crecer, primero debes ser consciente de lo que sucede en tu interior y después mejorar en tu relación con los demás.

El crecimiento o desarrollo personal te lleva a un proceso de transformación interior que pasa por la dependencia; que es la etapa en la que se encuentra la mayoría de las personas, es cuando eres controlado por tus impulsos y tus respuestas dependen de circunstancias externas a ti, algunas personas se convierten en verdaderas “víctimas”,  entrando en una dinámica donde constantemente culpan a otros, se justifican y se quejan.

Luego pasando por la independencia; donde llegas a ser consciente de que tu eres responsable de tus acciones y por lo tanto no reaccionas a estímulos externos de forma inmediata, ya que comprendes que tienes la responsabilidad y voluntad interior de elegir tu respuesta. Eres capaz de observar tus procesos internos de pensamientos y toma de decisiones.

Finalmente se llega hasta la interdependencia; que es el momento donde tomas consciencia de tu forma de relacionarte con otras personas en busca de resultados que están por sobre las metas individuales, llegando a algo llamado la “tercera alternativa”, donde eres capaz de ver y aceptar otros puntos de vista, generando nuevas posibilidades de acción ante los desafíos de la vida.

Quiero aprovechar la oportunidad para dar las Gracias a todas las marcas que he dejado en “mi cerca”, ya que están ahí para recordarme la manera en que he aprendido lo que hasta ahora sé y son el reflejo del camino de aprendizaje que sigo recorriendo hasta el día de hoy.

Ten en cuenta que vivimos en una realidad interdependiente, por lo que es muy difícil que dejemos de relacionarnos con otros. Así que la invitación es a reflexionar acerca de cómo has y cómo estás haciendo las cosas en este preciso momento. ¿Cuantos clavos tienes en tu cerca?

Un cuento japonés sobre el aprendizaje

Hola amigos, quiero darles las gracias, ya que últimamente he recibido muchas preguntas sobre Coaching, tales como; ¿Dónde se estudia?, ¿Qué conocimientos previos se necesitan?, entre varias otras, sin embargo, hay un pregunta en específico que me llamo bastante la atención, ¿Es algo rápido de aprender? y para responder, quiero invitarlos a leer el siguiente cuento japonés.

“Matajuro Yagyu, hijo de un célebre Maestro del sable, fue renegado por su padre quien creía que el trabajo de su hijo era demasiado mediocre para poder hacer de él un Maestro. Matajuro, que a pesar de todo había decidido convertirse en Maestro de sable, partió hacia el monte Futara para encontrar al célebre Maestro Banzo. Pero Banzo confirmó el juicio de su padre:

– No reúnes las condiciones.

– ¿Cuántos años me costará llegar a ser Maestro si trabajo duro? – insistió el joven.

– El resto de tu vida – respondió Banzo.

– No puedo esperar tanto tiempo. Estoy dispuesto a soportarlo todo para seguir su enseñanza. ¿Cuánto tiempo me llevará si trabajo como servidor suyo en cuerpo y alma?

– ¡Oh, tal vez diez años!

– Pero usted sabe que mi padre se está haciendo viejo, pronto tendré que cuidar de él. ¿Cuántos años hay que contar si trabajo más intensamente?

– ¡Oh, tal vez treinta años!

– ¡Usted se burla de mí. Antes eran diez, ahora treinta. Créame, haré todo lo que haya que hacer para dominar este arte en el menor tiempo posible!

– ¡Bien, en ese caso, se tendrá que quedar usted sesenta años conmigo! Un hombre que quiere obtener resultados tan deprisa no avanzará rápidamente – explicó Banzo.

– Muy bien – declaró Matajuro, comprendiendo por fin que le reprochaba su impaciencia – acepto ser su servidor.

El Maestro le pidió a Matajuro que no hablara más de esgrima, ni que tocara un sable, sino que lo sirviera, le preparara la comida, le arreglara su habitación, que se ocupara del jardín, y todo esto sin decir una palabra sobre el sable. Ni siquiera estaba autorizado a observar el entrenamiento de los demás alumnos.

Pasaron tres años. Matajuro trabajaba aún. A menudo pensaba en su triste suerte, él, que aún no había tenido la posibilidad de estudiar el arte al que había decidido consagrar su vida.

Sin embargo, un día, cuando hacía las faenas de la casa, rumiando sus tristes pensamientos, Banzo se deslizó detrás de él en silencio y le dio un terrible bastonazo con el sable de madera (boken). Al día siguiente, cuando Matajuro preparaba el arroz, el Maestro le atacó de nuevo de una manera completamente inesperada. A partir de ese día, Matajuro tuvo que defenderse, día y noche, contra los ataques por sorpresa de Banzo.

Debía estar en guardia a cada instante, siempre plenamente despierto, para no probar el sable del Maestro. Aprendió tan rápidamente que su concentración, su rapidez y una especie de sexto sentido, le permitieron muy pronto evitar los ataques de Banzo, el Maestro le anunció que ya no tenía nada más que enseñarle”

“Un hombre que quiere obtener resultados tan deprisa no avanzará rápidamente”

Al igual que Matajuro, la mayoría de las personas cuando empiezan en la práctica del Coaching, quieren asimilar las enseñanzas demasiado rápido, sin dejar tiempo a la reflexión y análisis personal.

No toman en cuenta que todos los procesos de crecimiento son de dentro hacia afuera y requieren de un tiempo de maduración para convertirse en sustentables en el tiempo, algunos lo llaman “La ley de la cosecha”, esta dice que no puedes recoger los frutos del conocimiento si no te preocupas de regar y cuidar los campos y aunque lo hicieras, la semilla cumple su ciclo según su naturaleza, así que mientras no estemos listos y llevemos a cabo nuestras propias conversaciones internas, trabajemos con nuestras propias creencias limitantes, no estaremos del todo preparados para acompañar a otros en sus procesos para alcanzar sus metas.

Aquí les dejo una última pista; “El secreto se encuentra en la práctica constante, llegará un momento en que la disciplina será capaz de vencer a la inteligencia”

Espero que les haya gustado, que estén muy bien y nos vemos en la próxima entrada.

Un cuento Hindú sobre la humildad

Queridos amigos, les comparto esta linda historia que encontré en redes sociales y que nos demuestra la importancia de cultivar nuestro valor espiritual, al mismo tiempo que buscamos alcanzar el éxito en la vida.

¿Cuál es el Secreto?

Cuentan que un rey muy rico de la India, tenía fama de ser indiferente a las riquezas materiales y hombre de profunda religiosidad, cosa un tanto inusual para un personaje de su categoría.

Ante esta situación y movido por la curiosidad, un súbdito quiso averiguar el secreto del soberano para no dejarse deslumbrar por el oro, las joyas y los lujos excesivos que caracterizaban a la nobleza de su tiempo.

Inmediatamente después de los saludos que la etiqueta y cortesía exigen, el hombre preguntó: “Majestad, ¿cuál es su secreto para cultivar la vida espiritual en medio de tanta riqueza?

El rey le dijo: “Te lo revelaré, si recorres mi palacio para comprender la magnitud de mi riqueza. Pero lleva una vela encendida. Si se apaga, te decapitaré”

Al término del paseo, el rey le preguntó: “¿Qué piensas de mis riquezas?” La persona respondió: “No vi nada. Sólo me preocupé de que la llama no se apagara”

El rey le dijo: “Ese es mi secreto. Estoy tan ocupado tratando de avivar mi llama interior, que no me interesan las riquezas de fuera”

Espero que les haya gustado. Nos vemos en mi próxima entrada.

Un cuento Samurai sobre las debilidades

Hola amigos, hoy quiero compartir una historia que escribí hace años acerca de las debilidades y que hacer con ellas. Todo esta ambientado en Japón antiguo, pero mejor no les doy más detalles y los invito a que ustedes la lean y saquen sus propias conclusiones.

Hace mucho tiempo, en el antiguo Japón existió un gran guerrero Samurai, que llegó a ser muy famoso por ser prácticamente invencible. Mantuvo esta condición por muchos años inclusive después de haber enfrentado a varios guerreros fanfarrones que viajaban a su región, la comarca de Bushido, para probarse a si mismos al intentar matarlo.

Un día, llegó a su morada un guerrero llamado Fong, el no venía en busca de pelea, sino en busca de enseñanza y sabiduría.

El guerrero invencible lo recibió con gusto en su hogar, le presentó a su familia, ya que era la primera vez que podría compartir sus secretos con otro Samurai.

Durante varios meses compartieron juntos las meditaciones del alba, las practicas de la mañana y las practicas del atardecer.

Con el pasar del tiempo y gracias a una detallada observación durante las prácticas, Fong se dio cuenta de algo. Que el punto débil de su nuevo maestro era el costado derecho bajo las costillas, que dejaba vulnerable por algunos segundos durante las batallas con espadas.

Al día siguiente, durante la práctica de la tarde, Fong se acercó a su maestro y le dijo: Disculpa que te lo diga, pero me he dado cuenta que dejas tu guardia vulnerable durante unos segundos, al costado derecho bajo las costillas. Podría decir que es tu única debilidad, pero aún así podría ser mortal en combate.

El maestro respondió: Querido Fong, es bueno que lo hayas notado, porque eso me dice que ya estás preparado para lo que viene, gracias por recordármelo, ha sido mi debilidad desde que inicie el camino del Samurai. Te pido por favor un último combate de práctica antes de la cena.

Se prepararon y acordaron usar sus espadas por el lado sin filo, pero utilizando sus mejores movimientos. Desde un principio Fong trató de atacar a su maestro por el lado del punto débil, siendo repelido cada vez con una defensa y ataque mortales. Lo hizo varias veces y de diferentes maneras, hasta que por fin se dio completamente por vencido.

Estando Fong sentado y muy cansado, tratando de explicarse como ninguno de sus ataques tuvo éxito, se acercó el maestro y le dijo:

Este es el secreto para ser invencible; reconoce tus debilidades, acéptalas y úsalas a tu favor. Si las escondes y no trabajas para fortalecerlas, cualquiera podrá usarlas en tu contra en cualquier momento. Es decisión de cada uno que hacer con ellas.

Así fue como los años pasaron, las primaveras cubrieron varias veces de flores los prados y el maestro Samurai murió de anciano.

Sin embargo, continuaron las historias de un guerrero invencible de la comarca de Bushido; su historia quedó escrita en los libros de todas las regiones de Japón, siendo conocido como “Fong el Sabio”.

Espero que les haya gustado mi historia, es importante reconocer que incluso nuestras debilidades se pueden convertir en la mayor de nuestras fortalezas, es uno de los grandes secretos que he aprendido en la vida. Nos vemos en la próxima entrada, que tengan una feliz semana.