Los 10 hábitos de las personas altamente positivas

Hola queridos amigos, estoy de regreso con esta nueva entrada y esta vez quiero compartir con ustedes una serie de hábitos que caracterizan a las personas altamente positivas de las demás. Llevo varios años aprendiendo y practicando a diario de cada uno de ellos y les puedo asegurar que una vez los asimiles de forma activa en tu vida, empezarás a experimentar cosas que nunca antes podrías haber siquiera imaginado que serías capaz de hacer. Además, podrás empoderarte y te convertirás en el verdadero protagonista de tu historia.

1. Las personas altamente positivas no confunden renunciar con dejar ir

En lugar de aferrarse a las ideas, creencias, e incluso personas que ya no son saludables para ellos, confían en su juicio para dejar de lado las fuerzas negativas en sus vidas. Sobre todo en términos de relaciones que se suscriban a la siguiente oración:

“Me voy a conceder la capacidad de confiar en las personas sanas en mi vida…

Para establecer los límites con, o dejar de lado, las negativas…

Y de tener la sabiduría de conocer la diferencia”.

2. Las personas altamente positivas no solo tienen un buen día, sino que hacen que sea un buen día para ellos y quienes los rodean

Esperar, esperanza y deseo rara vez tienen lugar en el vocabulario de los individuos positivos. Por el contrario, usan palabras fuertes que son productivas y no reactivas. La pasividad conduce a una falta de participación, mientras que las personas positivas están muy involucradas en la construcción de sus vidas. Ellos trabajan para hacer los cambios que sean necesarios para sentirse mejor en los momentos difíciles y no piden que sus sentimientos se vayan.

3. Para las personas altamente positivas, el pasado queda en el pasado 

Los buenos y malos recuerdos quedan donde están, en el pasado donde ocurrieron. No ocupan mucho tiempo suspirando por los viejos buenos días, porque están demasiado ocupados haciendo nuevos recuerdos y viviendo el presente. La negatividad del pasado no se utiliza para la auto-flagelación o pena improductiva, pero sí en utilizar las lecciones aprendidas como un trampolín hacia un futuro mejor.

4. Muéstrame una persona altamente positiva y te puedo mostrar una persona muy agradecida

Las personas más positivas son las personas más agradecidas. Ellos no se centran en los baches de su vida, sino que se centran el la olla de oro que les espera cada día, con nuevos colores, sentimientos y experiencias. Ven la vida como un cofre del tesoro lleno de maravillas esperando a ser descubiertas y dan gracias cada día por ello.

5. En lugar de estar atrapados en sus limitaciones, las personas altamente positivas se mueven por sus posibilidades.

Las personas altamente positivas se centran en lo que pueden hacer, no en lo que no pueden. No se dejan engañar pensando que hay una solución perfecta para cada problema, y están seguros de que hay muchas soluciones y posibilidades, eso es lo que llamamos pensamiento de abundancia. Además, no tienen miedo a intentar nuevas soluciones a viejos problemas, en lugar de quedarse esperando a que las cosas sean diferentes “esta vez”.

6. Las personas altamente positivas no dejan que sus temores interfieran con sus vidas

La gente altamente positiva ha observado como aquellos que se definen y son llevados por sus miedos nunca viven verdaderamente su vida plena. Mientras proceden con la debida precaución, no dejan que el miedo les impida probar cosas nuevas. Se dan cuenta de que incluso los fracasos son pasos necesarios para una vida exitosa. Tienen confianza de que pueden volver a subir cuando son derribados por los acontecimientos de la vida o de sus propios errores, debido a una fuerte creencia de su capacidad de recuperación personal.

7. Las personas altamente positivas sonríen mucho 

Cuando te sientes positivo en tu interior, sonríes inevitablemente y esas sonrisas son contagiosas. Las personas positivas ven la claridad de la vida y tienen sentido del humor, incluso cuando se trata de ellos mismos. Tienen un alto grado de respeto de sí mismos, pero se niegan a tomarse todo demasiado en serio. (No son personas graves)

8. Las personas altamente positivas son grandes comunicadores

Se dan cuenta de que la comunicación asertiva y segura es la única manera de conectarse con otros en la vida cotidiana. Evitan hacer juicios, intercambios de enojos y no dejan que los desastres de otros les dé una razón para reaccionar en la misma forma. Por el contrario, se expresan con tacto y delicadeza. También se niegan a no ser asertivos y a dejar que la gente los trate a empujones. Se niegan a hacer propios los problemas que pertenecen a otras personas.

9. Las personas altamente positivas se dan cuenta que si vives lo suficiente, hay momentos de gran dolor y tristeza

Una de las percepciones erróneas más comunes acerca de las personas altamente positivas, es que ser positivo, implica que siempre hay que estar feliz. Esto no puede estar más lejos de la realidad. Cualquiera que tenga un cierto grado de profundidad espiritual, ciertamente no es feliz todo el tiempo. Estar triste, enojado, decepcionado, todas las emociones son esenciales en la vida. ¿Cómo puedes llegar a desarrollar empatía en la vida si vives una vida de negación y emociones poco profundas? La gente altamente positiva no evita sus emociones y aceptan que parte del proceso de curación es permitirse experimentar todo tipo de sentimientos, no solo los alegres.

10. Las personas altamente positivas son empedradas. Se niegan a culpar a otros y no son víctimas de la vida

Las personas altamente positivas buscan la ayuda y el apoyo de personas que son soporte y seguridad. Limitan las interacciones con aquellos que son tóxicos en cualquier forma. Han identificado sus propios derechos humanos básicos, y ellos mismos se respetan demasiado para interpretar el papel de una víctima. No hay lugar para las quejas, las justificaciones o la culpa, ni tampoco para la celebración de rencores con una mentalidad positiva. El perdón ayuda a las personas positivas a ser mejores cada día.

Espero que les hayan gustado y que puedan poner en práctica sus enseñanzas, nos vemos en la próxima.

(*) Publicado originalmente en Lifehack. LinciNews es un blog especializado en comentarios y artículos referentes a la actitud emprendedora.

Los 10 hábitos de la empatía

Aunque existen personas que por su naturaleza son empáticas, según los especialistas en comunicación, esta habilidad se puede educar y desarrollar poniendo en práctica los siguientes 10 hábitos:

1. Escuchar sin pantallas mentales. Uno de los obstáculos para comprender a los demás es que les interrumpimos constantemente mientras están hablando. Incluso aunque estemos en silencio, eso no significa que estemos escuchando, ya que si ponemos entre nuestro interlocutor y nosotros pantallas mentales —opiniones, prejuicios. o expectativas no lograremos una verdadera comunicación.

2. No hay que dar consejos que no nos han pedido. Aun que es una costumbre muy arraigada, cuando alguien se está sincerando no debemos juzgarlo o decirle lo que debe hacer, a menos que nos lo haya pedido expresamente. Esta actitud puede ser interpretada como prepotencia, ya que parte de la presunción de que estamos más capacitados para decidir que la otra persona.

3. Preguntar con delicadeza. Un detonante de la empatía es interesarse por el mundo del otro sin que por ello se sienta invadido. Si escuchamos con atención, sabremos cuál es el mejor momento para hacer una pregunta que nos permita ahondar en el tema.

4. Expresar los propios sentimientos. La comunicación de calidad es siempre bidireccional. Para que se dé un clima de confianza y complicidad, ambas personas deben poner las cartas sobre la mesa. Al sinceramos con nuestro interlocutor le estamos invitando sutilmente a abrirse.

5. Demostrar afecto. No se trata de fingir algo que no sentimos, sino de mostrar una actitud cálida y cariñosa para facilitar el intercambio de opiniones y sentimientos. Sin embargo, debemos huir de actitudes paternalistas que creen desequilibrio entre las personas.

6. Cultivar la paciencia. Una aproximación inoportuna o precipitada puede coartar a la otra persona, cuyo ritmo puede ser diferente al nuestro. El amor necesita tanto de la pasión como de la paciencia.

7. Indulgencia con los demás. Sacar a relucir los fallos ajenos dinamita la comunicación. En los cursos de inteligencia emocional suele ponerse el ejemplo del conferenciante al que alguien hace el comentario: «Tiene usted una mancha en la camisa», con lo que se rompe el clima de buena comunicación para centrarse en un detalle negativo. Debemos cuidar de que las personas que nos rodean se sientan cómodas y relajadas.

8. Ser conscientes del lenguaje no verbal. Hay pequeños gestos corporales que nos aportan una información muy valiosa sobre el humor y ánimo del otro. Un signo de impaciencia o irritación, por ejemplo, nos comunica que estamos importunando a la otra persona. Leer estos avisos sutiles nos permite rectificar.

9. Educar la mirada para ver siempre el lado positivo de todo. Una actitud pesimista —sobre todo cuando se refiere a los planes e ilusiones del otro— socava la confianza, ya que nuestra presencia será vista como una amenaza. Para lograr una relación más fértil y próxima, debemos poner énfasis en los aspectos que nos unen al otro en lugar de insistir en las posibles diferencias.

10. Asumir la culpa. Los expertos en gestión de conflictos recomiendan que, ante una situación interpersonal difícil, la persona con más empatía debe abrir una brecha cargando con parte de la culpa, incluso aunque no la tenga. Esta estrategia sirve para que el otro deje de estar a la defensiva y reconozca sus propios errores. Aceptar que somos imperfectos humaniza la relación y rompe la rigidez que genera la tensión.

Extracto de  libro: “No te rindas” de Enrique Rojas.

Nos vemos en una próxima entrada, que estén muy bien…

EL espejo social

Hoy hablaremos de un tema muy interesante y muy complejo de entender, pero extremadamente útil. Se trata del “espejo social”, de qué estamos hablando? te preguntarás.

El espejo social es la imagen que reflejan los demás de ti o la imagen que proyectas en los demás. Este puede ser usado de dos formas, una positiva y otra negativa.

La positiva es como referencia externa, para reconocer y cambiar aquellos aspectos de tu comportamiento que ayudarán en tu camino para alcanzar tus metas.

La referencia externa se puede usar para saber si lo que estás haciendo hoy en día es coherente con la respuesta que quieres lograr.

Recordando siempre que la imagen que quieras proyectar parte en tu mente. Si piensas en abundancia entonces eso reflejarás, si piensas en positivo, entonces reflejarás en positivo, funciona tanto para lo bueno como para lo malo, por eso es una excelente guía.

La negativa es como refuerzo interno, para fundar aquellos juicios que los demás tienen de ti, basados en su propia experiencia y paradigmas.

El refuerzo interno se manifiesta muchas veces en la infancia y también en el trabajo, nos creemos la historia de que no tenemos dedos para el piano para algunas cosas, que somos de una determinada forma, llegando en casos extremos a convertirse en “Bullying” o “Mobbing”.

Finalmente esta imagen se queda en nuestra mente y se transforma en un juicio fundado por nosotros mismos con datos recibidos por el espejo social, que puede acabar con nuestras proyecciones de alcanzar nuestras metas. Incluso antes de comenzar escuchamos en nuestra mente los conocidos “no soy capaz”, “no podré hacerlo”, “no tengo los conocimientos”, “no lo merezco, “otros son mejores que yo”, que terminan por coartar cualquier posibilidad de acción.

Espero que te haya gustado y te pido que a partir de hoy pongas atención a tu propio espejo social, pero por favor úsalo como referencia externa y procura que lo tu pienses de ti sea más importante que lo que los demás piensen otros de ti.

“Estamos acostumbrados a buscar la aprobación en los demás, sin saber que la aprobación comienza en nosotros”

Que tengan un excelente día y nos vemos para la próxima.

Un gran abrazo… 😀 😀 😀

El camino hacia el “Crecimiento Personal”

Hola amigos, en el último tiempo, muchas personas me han contactado para saber más sobre Desarrollo Personal y su significado, quisiera hacerlo a través de este cuento que leí una vez en el Libro “El camino del Líder” de David Fischman.

“Se cuenta que una vez un joven, aburrido de ir por la vida sin encontrarle sentido, le comunicó a su padre, que quería iniciar el camino para desarrollarse y ser una mejor persona, preguntándole como podía lograrlo.

El padre le respondió que lo primero que tenía que hacer era ser consciente de sus conductas, que cada vez que sintiera que había ofendido o hecho daño a una persona, clavara un clavo en la cerca de la casa.

El hijo aceptó el desafío y empezó a tomar mayor consciencia de sus actos.

Siguiendo el consejo de su padre, comenzó a clavar un clavo cada vez que sentía que hacía daño, maltrataba a las personas o no las respetaba.

Luego de un tiempo el hijo dejó de poner clavos en la cerca, debido a que ya era consciente de su forma de actuar, se relacionaba mejor y evitaba entrar en conflictos, aprendiendo formas de plantear su punto de vista sin pelear ni discutir.

Entonces preguntó a su padre: ¿y ahora qué hago?

El padre respondió que ahora por cada acto de bien y servicio que realizase, sacase un clavo de los que estaban en la cerca.

El hijo nuevamente aceptó el reto y comenzó, poco a poco, a sacar los clavos.

Pasado un tiempo, ya estaba despierto, era consciente y además se dedicaba a ayudar a las personas.

En pocas semanas logró sacar todos los clavos de la cerca.

Muy contento se acercó donde su padre, quizás con un poco de soberbia y le dijo: ¡he terminado! ¡Logré sacar todos los clavos!

Finalmente he aprendido a ser una mejor persona, sin embargo, acto seguido le asaltó una duda: ¿ahora qué hago con todos los agujeros que dejaron los clavos en la cerca?

El padre le respondió:


No los toques, están allí para recordarte por siempre, que en tu camino de aprendizaje dejaste una huella de dolor en la gente y que gracias a su entrega, comprensión y colaboración, hoy puedes ser la persona que eres.


Desde ese momento el joven entendió el mensaje de su padre, que todo se resumía a como se relacionaba consigo mismo y con los demás, eso lo llevo a tomar mejores decisiones y a ser más comprensivo, ayudándolo en su camino de crecimiento personal

Como podrás darte cuenta a través de esta pequeña historia, si quieres mejorar y crecer, primero debes ser consciente de lo que sucede en tu interior y después mejorar en tu relación con los demás.

El crecimiento o desarrollo personal te lleva a un proceso de transformación interior que pasa por la dependencia; que es la etapa en la que se encuentra la mayoría de las personas, es cuando eres controlado por tus impulsos y tus respuestas dependen de circunstancias externas a ti, algunas personas se convierten en verdaderas “víctimas”,  entrando en una dinámica donde constantemente culpan a otros, se justifican y se quejan.

Luego pasando por la independencia; donde llegas a ser consciente de que tu eres responsable de tus acciones y por lo tanto no reaccionas a estímulos externos de forma inmediata, ya que comprendes que tienes la responsabilidad y voluntad interior de elegir tu respuesta. Eres capaz de observar tus procesos internos de pensamientos y toma de decisiones.

Finalmente se llega hasta la interdependencia; que es el momento donde tomas consciencia de tu forma de relacionarte con otras personas en busca de resultados que están por sobre las metas individuales, llegando a algo llamado la “tercera alternativa”, donde eres capaz de ver y aceptar otros puntos de vista, generando nuevas posibilidades de acción ante los desafíos de la vida.

Quiero aprovechar la oportunidad para dar las Gracias a todas las marcas que he dejado en “mi cerca”, ya que están ahí para recordarme la manera en que he aprendido lo que hasta ahora sé y son el reflejo del camino de aprendizaje que sigo recorriendo hasta el día de hoy.

Ten en cuenta que vivimos en una realidad interdependiente, por lo que es muy difícil que dejemos de relacionarnos con otros. Así que la invitación es a reflexionar acerca de cómo has y cómo estás haciendo las cosas en este preciso momento. ¿Cuantos clavos tienes en tu cerca?