Rutinas de poder: ¿Cómo empezar y terminar tus días de la mejor manera?

Hola amigos, esta semana me gustaría hablar acerca de hábitos positivos y en algunas entradas anteriores te he contado que se necesitan entre 7 y 66 días para lograrlo, con un promedio de 21.

Pero teniendo en cuenta siempre, que dependerá del grado de complejidad del hábito que desees desarrollar y, también, si existe otro hábito negativo demasiado arraigado.

Según mi opinión, después de haber estudiado el tema por muchos años, el mejor hábito que podemos instaurar, es el de utilizar una Rutina de poder para empezar o terminar el día. Existen varios libros que hablan del tema, siendo los más famosos “El club de las 5 A.M” de Robin Sharma y “Mañanas milagrosas” de Hal Elrod, los que puedes conseguir si quisieras aprender más sobre este interesante tema, aunque solo están orientados a las rutinas matutinas y no a las rutinas vespertinas.

El línea con lo anterior, hoy he querido traer para ti, algunas actividades para que puedas desarrollar tus propias rutinas de poder. Solo es cuestión de que decidas llevarlas a cabo, pongas manos a la obra y veas los maravillosos resultados que podrías llegar obtener con ellas.

Para comenzar, te puedo contar que cuando adoptes una rutina de poder, no creas que es una secuencia fija que debes repetir cada día sin mucho que decidir. Ya que tendrás toda la libertad para agregar o quitar actividades según la disponibilidad que tengas. Trabajando con muchos de mis clientes en sesiones de Coaching orientadas a mejorar la productividad personal, me he dado cuenta, que así como pueden variar los tipos de actividades, también pueden variar las duraciones según el estado civil. Generalmente, las personas solteras tienen más tiempo para invertir en estas tareas que aquellos que están casados y tienen hijos, así que haré esa distinción al considerar un tiempo mínimo y un tiempo máximo recomendados. A continuación, te voy a mostrar una “secuencia tipo” ya sea matutina o vespertina, con actividades que podrías practicar por un tiempo, hasta que te sientas capaz de añadir algunas otras.

Rutina matutina

  • Levantarse: Te recomiendo hacerlo apenas suene el despertador, sin caer en el adictivo Snoozing, que es cuando ponemos muchas alarmas cada cierta cantidad de minutos, haciendo casi imposible dejar la cama. Puedes poner el despertador en algún lugar alejado, para que te veas en la obligación de levantarte a apagarlo, con el objetivo de que puedas pasar directamente al paso siguiente. Esto puede tomarte entre 5 y 10 minutos en algunos casos, ya que dependerá del ciclo de sueño en que te encuentres.
  • Tomar agua: Una vez te levantes, debes consumir algo de agua para poner en marcha tu organismo. Piensa que nuestro cuerpo está formado en más del 60% por agua y por lo mismo, es esencial que la consumas para que tu cuerpo comience a funcionar como corresponde. Hidratarte al empezar tu día, servirá como una manera de activar tus órganos y mejorar con ello tu capacidad de concentración. La cantidad diaria recomendada es de 35 ml por cada kilo de peso. Esta actividad no debería tomar más de 5 minutos.
  • Meditar: La primera actividad que deberías hacer en la mañana es meditar, que mejorará tu concentración y ayudará a reducir tus niveles de estrés mientras transcurre el día. Según algunos estudios, el hecho de meditar por más de 8 semanas seguidas, puede ayudar a reducir el tamaño de tu amígdala cerebral. Parte del cerebro que se ve involucrada en momentos de exigencia y tensión, actuando como un termómetro emocional capaz de disparar el mecanismo de ataque, huida o parálisis según sea el caso. Cuando no tienes la capacidad de regular los efectos negativos del estrés, te conviertes en la presa perfecta para sufrir un “secuestro emocional”, reaccionando exageradamente ante cualquier estímulo externo por muy pequeño que este sea. Se recomienda realizar esta actividad entre 10 y 30 minutos.
  • Hacer ejercicio: No hay nada más importante que realizar algún tipo de actividad física a lo menos 3 veces por semana y por un tiempo no inferior a 30 minutos. Aquí lo dejo bajo tu criterio, ya que conozco personas que optan desde una caminata suave, hasta el más duro de los entrenamientos. Lo importante es ser consistente en la práctica, ya que te aportará muchos beneficios, como regular tu estado de ánimo, mejorar tu capacidad aeróbica, reforzar tu musculatura, ayudar a regular tu temperatura corporal, activar tu sistema inmunológico, entre muchos otros.
  • Ducharse: Después del ejercicio, por supuesto que debe venir una merecida ducha. Te recomiendo que lo hagas de forma consciente, aprovecha esta instancia para continuar con tu práctica del estado presente. Activa tus sentidos sintiendo la temperatura del agua, el olor al jabón, poniendo atención a los sonidos y controlando tu respiración. Esta actividad puede tomar de 10 a 15 minutos.
  • Estudiar: Una vez te hayas vestido, puedes pasar al estudio de algún tema interesante. Puedes leer algunas páginas de un libro, leer un artículo, ver un vídeo educativo, aprender nuevas palabras, practicar algún idioma, escribir sobre algún tema, existen muchas cosas que podrías aprovechar de hacer aquí. Yo me he propuesto como meta personal, desarrollar dos nuevos talentos por semestre. Esta actividad debería durar entre 15 y 30 minutos.
  • Planificar: Realizado el proceso de autoeducación proactiva, llegó el momento de planificar como será tu día. Aquí tendrás la oportunidad de convertirte en protagonista de tu propia vida, ya que serás quien haga que las cosas pasen y no alguien a quien le pasan cosas. Establece las tres actividades más importantes que deberás llevar a cabo para agregar valor a tu jornada, independiente de que existan otras menos importantes. Determina cuales son las actividades que te pagan el día y no te vayas a la cama por la noche sin antes haberlas completado. Verás como poco a poco tu vida comienza a cambiar para mejor. Esto puede tomar entre 10 y 15 minutos.
  • Desayunar: La última actividad antes de entrar a tu jornada tradicional es comer para recuperarte después de una exigente rutina. Así como te dije al principio que tomar agua es importante, consumir alimento igual es esencial y mejor si es en base a una alimentación saludable, ya que te permitirá mantener tus niveles de energía en estado óptimo durante el día, manteniendo la concentración en aquellas acciones importantes. Al igual como te recomendé hacerlo en la ducha, debes realizar esta actividad de manera consciente, procurando activar los sentidos del gusto, el tacto y el olfato, para que puedas disfrutar al máximo de tu deliciosa comida. El desayuno debería durar entre 15 y 30 minutos.

Como puedes ver, una rutina matutina puede variar su duración total entre 90 y 150 minutos más o menos.

Para aquellas personas que tienen obligaciones familiares les parecerá más lógico, ya que en algunos casos, también tendrán que preocuparse de despertar y preparar a los niños para el colegio, lo que reducirá el tiempo que puedan dedicar a cada una de las actividades. Aún así, puede traer tremendos beneficios a quienes las practican.

Rutina vespertina

Dentro de las actividades que puedes desarrollar durante  una rutina vespertina, están la meditación, hacer ejercicio, estudiar y planificar el día siguiente (si no lo puedes hacer en la mañana). Además, podrías agregar el una evaluación de tu jornada, identificando cuál fue la mayor ganancia del día, cuál fue la mayor dificultad que tuviste, cuál fue tu mayor aprendizaje y también reflexionar sobre tres cosas por lo que deberías dar gracias.

Este último hábito es muy importante para ayudarte a ser consciente de aquellas cosas que van bien y mal en tu vida, dándote la posibilidad de hacer cambios si lo consideras necesario. Para ello, te invito para que a partir de hoy lleves una libreta donde puedas anotar tu evaluación del día, hazlo por un mes seguido y sorpréndete con lo que sucede. Ganarás mucho enfoque y tu voluntad mejorará sustancialmente.

Para finalizar, te puedo decir que acompañes tus rutinas con algo llamado “listas de poder”, que son un repertorio de todas esas canciones que más disfrutas y que pueden acompañarte en este proceso de crecimiento personal. Aprovechando la existencia de tecnologías como Spotify, puedes crear una lista con tus 100 canciones favoritas, la que puedes ir actualizando según estimes conveniente.

Espero que esta entrada sea de ayuda para aclarar algo más  una de las tendencias mundiales de los últimos años y que esta siendo practicado por mandatarios, empresarios, deportistas y celebridades de todo el planeta. Que tengas una excelente semana. Nos vemos en la próxima entrada.

Extracto:

https://www.guioteca.com/crecimiento-personal/rutinas-de-poder-como-empezar-y-terminar-tus-dias-de-la-mejor-manera/

El Credo Optimista

EL CREDO OPTIMISTA

Para hoy quiero regalarte las siguientes frases creadas hace mas de 100 años por Christian D. Larson para poder transformar vidas. Si fueras capaz de descubrir el secreto que esconden te aseguro que podrías lograr todas aquellas cosas que has esperado por tanto tiempo cumplir.

Deseo de corazón que hoy recibas este mensaje y puedas conectarte con tu verdadero centro, para que vayas poniendo en práctica cada una de sus oraciones en los siguientes días. No olvides decir con mucha convicción, Me comprometo conmigo mismo a, al principio de cada una de ellas.

1) Me comprometo conmigo mismo a ser tan fuerte que nada pueda perturbar mi paz interior.

2) Me comprometo conmigo mismo a hablar de salud, felicidad y prosperidad con cada persona que conozca.

3) Me comprometo conmigo mismo a lograr que todos mis amigos sientan que hay algo valioso en ellos.

4) Me comprometo conmigo mismo a mirar el lado luminoso de las cosas y hacer que mi optimismo se haga real.

5) Me comprometo conmigo mismo a pensar solo en lo mejor, trabajar siempre por lo mejor y esperar siempre lo mejor.

6) Me comprometo conmigo mismo a ser tan entusiasta respecto al triunfo de los demás, como al propio.

7) Me comprometo conmigo mismo a olvidar los errores del pasado y centrarme en los grandes logros del futuro.

8) Me comprometo conmigo mismo a tener siempre el semblante alegre y entregar una sonrisa a cada ser viviente con el que me encuentre.

9) Me comprometo conmigo mismo a invertir tanto tiempo en mi mejora, que no tenga tiempo de criticar a los demás.

10) Me comprometo conmigo mismo a ser muy grande para lamentarme, muy noble para enfadarme y muy feliz para preocuparme.

11) Me comprometo conmigo mismo a pensar bien de mi mismo y proclamarlo al mundo, no en voz alta pero sí con hechos concretos.

12) Me comprometo conmigo mismo a vivir en la fe que todo el mundo estará de mi lado mientras sea fiel a lo mejor de mi mismo.

Que todo lo bueno te siga, te encuentre, te abrace y se quede contigo. Que el resto pase de largo. Que todo aquello de lo que puedas aprender se manifieste en tu vida, aunque sea para ofrecerte la lección.

Namaste para todos

La filosofía del Bambú

Hola, ya ha pasado bastante tiempo que no escribía debido a una gran cantidad de actividades que he estado desarrollando, pero con unas tremendas ganas de reunirme contigo en este espacio de aprendizaje. Que a pesar de tratarse de un Blog, cada vez que tecleo, siento esa conexión especial contigo que estás leyendo, ya que tengo la convicción que algo sacarás en limpio para usarlo en tu vida, ya sea por las historias, las metáforas o  los artículos sobre algún tema en particular.

Soy un ferviente creyente de que nada en este mundo pasa por casualidad, así que estoy seguro que cada línea y párrafo que escribo, está llegando exactamente a alguien que lo necesita. Así que pon mucha atención para descifrar lo que el universo hoy quiere decirte.

Ultimamente he estado trabajando en un nuevo modelo de aprendizaje y buscando información, me volví a topar con esta maravillosa historia de la naturaleza, sorprendiéndome el hecho de como algo tan simple, puede dejarnos una enseñanza tan profunda.

«Cuenta el mito, que después que se siembra una semilla de bambú, el agricultor la riega, la abona y la cuida. 

Durante los primeros meses no ocurre nada evidente o apreciable en su superficie. 

En realidad, no sucede nada con la semilla durante varios años, al punto que un agricultor con poca experiencia, se convencería a si mismo de haber comprado semillas estropeadas.

Sin embargo, durante el séptimo año, ocurre algo inesperado y maravillo, que solo la naturaleza es capaz de entregarnos.

En un período de solo seis semanas, este bambú puede crecer hasta más de veinte metros.

¿Tardó sólo seis semanas crecer?. La verdad es que no, ella se tomó siete años y seis semanas en desarrollarse»

He escuchado muchas historias sobre la filosofía del bambú, pero la que más me impacta de esta planta, más allá de la flexibilidad ante la adversidad, es su desarrollo lento y sustentable.

Estamos en una sociedad que valora cada vez más la inmediatez y la rapidez por sobre la pausa y la reflexión consciente.

Estamos en plena era de la revolución digital, época en la que faltan horas al día para hacer y cumplir con nuestras obligaciones. Siendo precisamente aquí donde el bambú nos revela su lección más importante.

Para poder alcanzar ese crecimiento acelerado y constante que buscamos, esos verdaderos «saltos cuánticos» como lo diría JDG, primero debemos buscar terreno fértil para poner nuestra semilla y esperar que las raíces tengan la suficiente profundidad para sostener nuestro éxito en el largo plazo.

Si no fuera de esta forma, a la primera tormenta o muestra de adversidad, caeríamos al suelo por no tener un sistema personal capaz de soportar toda la carga administrativa o emocional que exige lo mejor de nosotros. Emito un juicio respecto a lo anterior y creo que es lo que les pasa a muchas personas hoy en día.

Comprendo que el éxito considera un proceso de crecimiento y que en una etapa temprana no generará resultados evidentes. Entiendo también que esos resultados al no ser visibles para la mayoría de las personas, hacen que aparezcan dudas sobre si el proceso que se está llevando a cabo vale realmente la pena, sin percibir que son la base fundamental que sustentará los triunfos venideros.

Quizás no sea necesario esperar tantos años como el bambú, pero lo que es claro, que para poder alcanzar lo que quieres, tendrás que tener un objetivo bien definido y  asumir el compromiso de desarrollar las competencias necesarias para lograrlo, es la única forma de convertirse en un milagro de la naturaleza y aumentar tu valor personal al mil por ciento.

Si eres capaz de hacer lo anterior de buena forma, disfrutarás los beneficios por muuuuuuuuuucho tiempo.

Que estés muy bien y nos vemos en la próxima entrada. Un tremendo abrazo.

Felicidad

Desde un par de semanas que no escribía debido a que he estado preparando varias sorpresas para ti.

El tema al que haré referencia hoy, es sobre algo sobre lo que se habla mucho y que esta muy de moda en todas partes, la tan anhelada y esperada felicidad.

Me atrevo a decir, que a pesar de estar en la mayoría de las conversaciones, los programas de televisión, conferencias y libros, nunca habíamos estado tan necesitados de ella y en cierta medida, hemos otorgado poder a otros para decidir si somos personas felices o no.

Cuando era pequeño siempre leía un cuadro que había en la cocina de mi casa y que decía «Dios nos puso en este mundo para ser felices».

Nunca entendí en esa época de que se trataba, tampoco ningún adulto me lo supo explicar, ya que ni yo ni quienes vivían conmigo comprendían el concepto y tampoco consideraban que era algo importante para esos momentos, aunque el problema era exactamente eso, la felicidad no es algo que se pueda razonar y tampoco algo que se pueda buscar en otros.

Para aclararlo de mejor forma, hoy te traigo esta pequeña historia que nos ayudará a comprender en parte este supuesto misterio de la vida, espero que la disfrutes.

«Al principio de los tiempos, los dioses se reunieron para crear al hombre y a la mujer. Lo hicieron a su imagen y semejanza, pero uno de ellos dijo:

-Un momento, si vamos a crearlos a nuestra imagen y semejanza, van a tener un cuerpo igual al nuestro y una fuerza e inteligencia igual a la nuestra. Debemos pensar en algo que los diferencie de nosotros, de lo contrario estaremos creando nuevas dioses.

Después de mucho pensar, uno de ellos dijo:

– Ya sé, vamos a quitarles la felicidad.

– Pero… ¿dónde vamos a esconderla? – Respondió otro.

– Vamos a esconderla en la cima de la montaña más alta del mundo.

– No creo que sea una buena idea, con su fuerza acabarán por encontrarla.

– Entonces… podemos esconderla en el fondo del océano.

– No, recuerda que les daremos inteligencia, con la cual, tarde o temprano construirán una máquina que pueda descender a las profundidades del océano.

– ¿Por qué no la escondemos en otro planeta que no sea la tierra?

– Tampoco creo que sea buena idea, porque llegará un día que desarrollarán una tecnología que les permita viajar a otros planetas. Entonces conseguirán la felicidad y serán iguales a nosotros.

Uno de los dioses, que había permanecido en silencio todo el tiempo y había escuchado con interés las ideas propuestas por los demás dijo:

– Creo saber el lugar perfecto para esconder la felicidad, donde nunca la encuentren.

Todos le miraron asombrados y le preguntaron:

– ¿Dónde?

– La esconderemos dentro de ellos mismos, estarán tan ocupados buscándola fuera, que nunca la encontrarán.

Todos estuvieron de acuerdo, y desde entonces el hombre se pasa la vida buscando la felicidad sin darse cuenta que la lleva consigo»

¿Qué te ha parecido este cuento?

La esconderemos dentro de ellos mismos, estarán tan ocupados buscándola fuera, que nunca la encontrarán.

Partiendo de lo que les acabo de contar, quiero compartir algunas paradigmas pro-felicidad, considerando que la felicidad está en nuestro interior y depende de nosotros encontrarla o no. (Extracto del libro Felicidad Organizacional de Ignacio Fernández)

El primer paradigma en favor de la felicidad nos dice que la felicidad es un estado potencial interior que esta esperando a que lo actives. La felicidad no esta fuera de ti, no depende de cosas externas o circunstancias, no depende de si ganas o no, de si logras tener esa casa, ese trabajo, esa relación. Refuerza el hecho de que has tenido el regalo de la felicidad todo el tiempo a tu alcance sin darte cuenta.

El segundo paradigma en favor de la felicidad, nos dice que corresponde a una forma de ver y habitar el mundo, la felicidad esta en tus ojos, en tu forma de pensar e interpretar tu existencia. Se alcanza aprendiendo a ver el lado positivo de las cosas, ver el vaso medio lleno en vez del medio vacío. Reconocer que a pesar de que puedan suceder cosas dolorosas a tu alrededor, siempre tienes la opción de elegir la actitud con que las enfrentas.

El tercer paradigma en favor de la felicidad, dice que esta se encuentra en el presente, en los pasos de tu camino. La felicidad no está en el resultado ni en lograr relaciones, éxitos o cosas materiales. No existe la felicidad como un fin, es la forma en que disfrutamos y ponemos atención a lo que sucede en el camino. Muy correspondiente con la frase que dice; preocupándonos constantemente por tener, nos olvidamos de ser.

Resumiendo los tres puntos anteriores, podemos decir que la felicidad está en tu interior, depende de tu forma de ver el mundo y se relaciona más con el proceso que con el resultado, la felicidad no se busca, no se construye, ni tampoco se piensa o razona, la felicidad se vive.

¿Entonces?

Espero que estés muy bien, sigue haciéndolo tan bien como hasta ahora, nos vemos pronto y recuerda, puedes escribirme para tus consultas o compartir tu punto de vista.

Muchos Saludos

El fantasma furioso

Hola amigos, hace mucho que no nos encontrábamos en este espacio, debido a que he pasado por un proceso personal importante (positivo), que se ve claramente reflejado en la siguiente historia que comparto con ustedes.

Es un extracto de una de las páginas del querido y a veces incomprendido maestro Alejandro Jodorowsky

UN FANTASMA FURIOSO
(Esta es una vieja historia japonesa donde aparece un acto de psicomagia)

“Al agonizar, una esposa le dijo a su marido: ‘Quiero que seas fiel a mi recuerdo. Si te casas con otra, mi fantasma vendrá a molestarte!’ El juró ser fiel. Cuando ella murió, guardó luto. pero al cabo de un año se enamoró de otra mujer. El fantasma apareció para decirle: ‘¡Te vigilo! ¡Sé lo que dices, qué regalos le das y puedo repetir las palabras con que la cortejas! ¡Te prohíbo que la sigas viendo!’ Sintiéndose así vigilado, el pobre hombre no podía hacer nada. Fue a consultar con un monje. El monje le dijo: ‘El fantasma dice que sabe todo lo que haces. Entonces, la próxima vez que aparezca, toma un puñado de arroz y pregúntale cuántos granos tienes en la mano. Si te responde exactamente, es un fantasma de verdad. Si no te responde, significa que tú lo has inventado’. Cuando apareció el fantasma, el hombre le preguntó cuántos granos de arroz tenía en el puño. ¡El fantasma se disolvió!”

COMENTARIO:

Creemos vivir libres en el presente y sin embargo estamos condicionados, maniatados, inhibidos por recuerdos. Estos recuerdos, impresos en nuestro cerebro, se nos manifiestan en la vida bajo forma de fantasmas. Creemos ver la realidad cuando en verdad sólo vemos imágenes de nuestra memoria. ¡Hay que desafiar esos fantasmas! Ver qué es real y qué es producto de nuestro miedo a desobedecer prohibiciones. No podemos ser un adulto cabal si no abandonamos esos fantasmas infantiles. Estos espectros interiores nos dicen a cada momento: “¡La vida es peligrosa, cuidado, huye, no la enfrentes tal cual es, disfrázala!”. Y es así como la mayor parte de nosotros, por temor al mundo, lo transforma en ilusiones, con mentiras, drogas, actividades superficiales, conciencia dormida. El monje de la vieja historia nos dice: “En tu puño tienes un número preciso, objetivo, de granos de arroz: debes saber cuántos granos tienes”, es decir, venciendo tu subjetividad, debes saber cuál es la realidad objetiva, afrontarla, trabajar en lo que amas, amar lo que haces y construir una vida verdadera, sin temor a ser lo que en verdad eres. Para vivir en el “mundo”, como dijo el filósofo Bertrand Rusell, tienes que aceptar que es horrible, horrible, horrible… Aceptando lo “horrible” del mundo, puedes luchar en él, sin huirle, comenzando a convertirlo en el paraíso que debe ser todo presente real.

Que tengan un gran fin de semana y recuerden que pueden escribirme cuando quieran.

Creemos vivir libres en el presente y sin embargo estamos condicionados, maniatados, inhibidos por recuerdos. Estos recuerdos, impresos en nuestro cerebro, se nos manifiestan en la vida bajo forma de fantasmas.

Los 10 hábitos de la empatía

Aunque existen personas que por su naturaleza son empáticas, según los especialistas en comunicación, esta habilidad se puede educar y desarrollar poniendo en práctica los siguientes 10 hábitos:

1. Escuchar sin pantallas mentales. Uno de los obstáculos para comprender a los demás es que les interrumpimos constantemente mientras están hablando. Incluso aunque estemos en silencio, eso no significa que estemos escuchando, ya que si ponemos entre nuestro interlocutor y nosotros pantallas mentales —opiniones, prejuicios. o expectativas no lograremos una verdadera comunicación.

2. No hay que dar consejos que no nos han pedido. Aun que es una costumbre muy arraigada, cuando alguien se está sincerando no debemos juzgarlo o decirle lo que debe hacer, a menos que nos lo haya pedido expresamente. Esta actitud puede ser interpretada como prepotencia, ya que parte de la presunción de que estamos más capacitados para decidir que la otra persona.

3. Preguntar con delicadeza. Un detonante de la empatía es interesarse por el mundo del otro sin que por ello se sienta invadido. Si escuchamos con atención, sabremos cuál es el mejor momento para hacer una pregunta que nos permita ahondar en el tema.

4. Expresar los propios sentimientos. La comunicación de calidad es siempre bidireccional. Para que se dé un clima de confianza y complicidad, ambas personas deben poner las cartas sobre la mesa. Al sinceramos con nuestro interlocutor le estamos invitando sutilmente a abrirse.

5. Demostrar afecto. No se trata de fingir algo que no sentimos, sino de mostrar una actitud cálida y cariñosa para facilitar el intercambio de opiniones y sentimientos. Sin embargo, debemos huir de actitudes paternalistas que creen desequilibrio entre las personas.

6. Cultivar la paciencia. Una aproximación inoportuna o precipitada puede coartar a la otra persona, cuyo ritmo puede ser diferente al nuestro. El amor necesita tanto de la pasión como de la paciencia.

7. Indulgencia con los demás. Sacar a relucir los fallos ajenos dinamita la comunicación. En los cursos de inteligencia emocional suele ponerse el ejemplo del conferenciante al que alguien hace el comentario: «Tiene usted una mancha en la camisa», con lo que se rompe el clima de buena comunicación para centrarse en un detalle negativo. Debemos cuidar de que las personas que nos rodean se sientan cómodas y relajadas.

8. Ser conscientes del lenguaje no verbal. Hay pequeños gestos corporales que nos aportan una información muy valiosa sobre el humor y ánimo del otro. Un signo de impaciencia o irritación, por ejemplo, nos comunica que estamos importunando a la otra persona. Leer estos avisos sutiles nos permite rectificar.

9. Educar la mirada para ver siempre el lado positivo de todo. Una actitud pesimista —sobre todo cuando se refiere a los planes e ilusiones del otro— socava la confianza, ya que nuestra presencia será vista como una amenaza. Para lograr una relación más fértil y próxima, debemos poner énfasis en los aspectos que nos unen al otro en lugar de insistir en las posibles diferencias.

10. Asumir la culpa. Los expertos en gestión de conflictos recomiendan que, ante una situación interpersonal difícil, la persona con más empatía debe abrir una brecha cargando con parte de la culpa, incluso aunque no la tenga. Esta estrategia sirve para que el otro deje de estar a la defensiva y reconozca sus propios errores. Aceptar que somos imperfectos humaniza la relación y rompe la rigidez que genera la tensión.

Extracto de  libro: «No te rindas» de Enrique Rojas.

Nos vemos en una próxima entrada, que estén muy bien…

Sabotaje Emocional

A quien no le ha pasado, estas recién empezando a generar unos pocos resultados positivos en tu vida y de forma inexplicable presionas el botón de auto-sabotaje sin entender el motivo.

Nuestra mente funciona en base a programaciones mentales y sesgos cognitivos que va asimilando a través del tiempo. Estos se basan en la observación, la experiencia y el aprendizaje.

Muchos de ellos son poco efectivos, ya que sirven en casos específicos y nos inducen a cometer errores de juicio por su tendencia a generalizar.

Cuando inicias un proceso de mejora personal, lees un libro o vas a algún taller, encuentras por fin la motivación que necesitabas para generar ese cambio tan esperado en tu vida, lamentablemente, después de un tiempo, ves como reaparecen esas viejas programaciones negativas.

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Ellas te han acompañado por tantos años que querrán dejar todo como ha estado siempre, debido a que tu cerebro empezará a consumir mucha energía con el nuevo cambio y  nuestros cerebros están diseñados para ahorrar, convenciéndonos de permanecer en la zona de confort.

No hay lugar donde se consuma menos energía, que en la zona de confort, aquí todo es conocido, familiar y seguro, si no haces algo, te mantendrás aquí por el resto de tu vida, aunque sea negativo para tus aspiraciones y anhelos.

Si quieres salir de este lugar, deberas lograr que tu motivaciones sean más grandes que tus miedos.

Por eso no puedes bajar esos kilitos de más, por eso no encuentras la pareja ideal, por eso y aunque odias tu trabajo no te atreves a dejarlo, por eso a veces sientes tanta angustia y tristeza, por eso no puedes dejar de quejarte y justificarte, son esos programas y sesgos la causa de todos los «por eso» que están presentes hoy en tu vida.

Un consejo, deja de enfocarte en lo que no tienes, agradece lo que si tienes a tu alrededor, se más compasivo con los demás y comprométete con tomar acción a pesar de las dificultades.

Otra recomendación, no cuentes a todos lo que te gustaría hacer, deja que tu éxito haga el ruido.

Mantente firme, lo excelente toma tiempo, pero los resultados son maravillosos y si necesitas ayuda, ya sabes dónde encontrarme.
Que tengas una excelente semana.

Un cuento Samurai sobre la Asertividad

Hola amigos, nos encontramos hoy nuevamente para revisar esta entrada donde hablaremos acerca de la asertividad, que se define como:

La capacidad para expresar nuestros deseos de una manera amable, franca, abierta, directa y adecuada, logrando decir lo que queremos sin atentar contra los demás. Negociando con ellos su cumplimiento

Como es costumbre en algunas de estas entradas, lo haré por medio de una historia de Samurai, espero que te guste y que sirva para darte cuenta que tan asertivo estás siendo en tus relaciones cotidianas.

«Cuenta la leyenda que en una lejana comarca del Japón, existió un Daimio o Señor feudal, famoso por su destreza en el arte de la flecha.

Su fama perduró por muchos años, ya que acostumbraba a decapitar a quienes perdían con él en competencia y es por eso que ya nadie se atrevía a retarlo.

Un día, un Samurai de la comarca de Bushido, curioso por la fama de este Daimio, decidió emprender un viaje para conocerlo y aprender más sobre su técnica.

Al llegar a la comarca de Satsuma, fue inmediatamente recibido por la guardia personal de palacio, les contó que no venía en busca de combate ni competencia, solo quería entrevistarse con el Daimio para presentarle sus respetos.

De esta forma fue recibido y se celebró una cena en su honor, ya que pocos Samurai se atrevían a poner siquiera un pie esta comarca por la reputación que tenía su Señor feudal.

Estando en el banquete, el Samurai, le preguntó al Daimio, acerca de su técnica para ser tan preciso con el arco y la flecha.

El Daimio le contó sobre su inicio y entrenamiento en el arte del Kyudo y Kyujutsu desde pequeño y de cómo había participado de importantes batallas durante la guerra.

Fue en esas circunstancias donde pulió su técnica y posteriormente fue ganando duelos y torneos de los Shogunatos, alcanzando una importante reputación en todo Japón, pero sin duda, esta reputación creció aún más, desde el momento que asumió el puesto de Daimio de la comarca de Satsuma, ya que fue ahí donde empezó a utilizar una técnica nueva.

El Samurai se mostró interesado en esa nueva técnica, así que le pidió que le contará más acerca de ella.

El Daimio le dijo; después de tantos años de competir con otros en largas competencias, decidí que las cosas serían distintas ahora que era el Señor de la comarca; mira mejor te mostraré como lo hago.

Tomó un arco y una flecha, tenso la lienza apuntando a cualquier lado y disparó sin mirar.

El tiro fue a dar en una pared a unos 60 metros de donde estaban sentados, inmediatamente aparecieron los súbditos con pinceles y pintura y comenzaron a pintar un blanco alrededor de la flecha.

El Daimio entonces dijo;  yo disparo donde sea y la flecha da en cualquier lugar, ellos se encargan de pintar un blanco alrededor, si alguien cuestiona o pone en duda mi puntería, entonces le mando a cortar la cabeza» 

Lo que acabo de relatar en el cuento es algo parecido a lo que sucede en algunas organizaciones donde existe un estilo de liderazgo autoritario.

Las personas dejan de lado su asertividad, actuando de forma pasiva y dedicándose solo a celebrar las instrucciones de sus jefaturas, significando en algunos casos pérdidas importantes por malas decisiones, a pesar de que muchos pensaban que no era bueno hacerlo de esa forma.

Se mantiene una política del terror donde es mal visto cuestionar las decisiones de los rangos más altos y proponer otras ideas, si alguien insiste en dar soluciones diferentes, es despedido, reforzando el temor de los demás.

Todo queda resumido en una dinámica de elogiar y celebrar las grandes ideas del jefe, actuando igual que los súbditos del Daimio, pintando blancos alrededor de flechas disparadas al azar.

Yo disparo donde sea, mis súbditos se encargan de pintar un blanco alrededor, si alguien cuestiona o pone en duda mi puntería, entonces le mando a cortar la cabeza

Es aquí donde la asertividad se convierte en una herramienta importantísima a la hora de relacionarnos con nuestros jefes y nuestros pares, ya que sabremos la mejor forma de plantear puntos de vista que pueden ser contrarios, sin ofender, ni atentar contra la individualidad de la otra persona, pudiendo negociar nuevas acciones.

Ahora viene la pregunta, puede que en estos momentos seas jefe o subordinado, por eso te invito a responder lo siguiente:

¿Estás actuando como el Daimio o sus súbditos?

Espero que estén muy bien, nos vemos en la próxima entrada.

El Samurai y el Monje

Hola amigos, hoy quiero compartir un nuevo cuento acerca de Samurai que me gustan mucho. Este lo encontré en la página de Alejandro Jodorosky y me llamo la atención la gran cantidad de interpretaciones que tuvo. Cada persona sacó su propia conclusión, incluso hubo algun@s que no entendieron y pidieron a otros que les dijeran de que se trataba.

Yo quiero dejar este cuento para que lo leas y puedas sacar tu propia conclusión, recordando que la vida no es más que fenómenos interpretativos. Vemos el mundo no como es, sino como somos nosotros.

«Cuenta la famosa leyenda, que un feroz Samurai entro una vez en una aldea. 

Hizo huir a todos sus aldeanos, menos a un viejo monje que siguió sentado meditando frente a su pequeño templo. 

El Samurai, enarbolando su espada se acercó a él y dijo:

Todos huyen de mí, pero tú te quedas en este lugar sentado y mirándome tranquilamente!

Tiembla anciano! ¡Estás ante alguien que podría cortarte en dos sin pestañear.

Sin siquiera inmutarse, el viejo maestro le respondió:

Tiembla tú! porque estás ante alguien que podría ser cortado en dos sin pestañear.

El Samurai muy sorprendido, dejo caer su espada y se sentó a meditar con el tranquilo monje»

Ahora comparto contigo mi interpretación.

No permitas que la gente te lleve a su tormenta, mejor atráelas hacia tu paz

Como te dije anteriormente, pueden existir otras interpretaciones.

Si te hizo sentido, te invito a reflexionar sobre a aquellos aspectos de tu vida en los que se manifiesta;

¿Estás actuando como Samurai o como Monje?

Bueno amigos, nos vemos en la próxima entrada con otros temas muy interesantes.

Que estén muy bien.

EL espejo social

Hoy hablaremos de un tema muy interesante y muy complejo de entender, pero extremadamente útil. Se trata del «espejo social», de qué estamos hablando? te preguntarás.

El espejo social es la imagen que reflejan los demás de ti o la imagen que proyectas en los demás. Este puede ser usado de dos formas, una positiva y otra negativa.

La positiva es como referencia externa, para reconocer y cambiar aquellos aspectos de tu comportamiento que ayudarán en tu camino para alcanzar tus metas.

La referencia externa se puede usar para saber si lo que estás haciendo hoy en día es coherente con la respuesta que quieres lograr.

Recordando siempre que la imagen que quieras proyectar parte en tu mente. Si piensas en abundancia entonces eso reflejarás, si piensas en positivo, entonces reflejarás en positivo, funciona tanto para lo bueno como para lo malo, por eso es una excelente guía.

La negativa es como refuerzo interno, para fundar aquellos juicios que los demás tienen de ti, basados en su propia experiencia y paradigmas.

El refuerzo interno se manifiesta muchas veces en la infancia y también en el trabajo, nos creemos la historia de que no tenemos dedos para el piano para algunas cosas, que somos de una determinada forma, llegando en casos extremos a convertirse en «Bullying» o «Mobbing».

Finalmente esta imagen se queda en nuestra mente y se transforma en un juicio fundado por nosotros mismos con datos recibidos por el espejo social, que puede acabar con nuestras proyecciones de alcanzar nuestras metas. Incluso antes de comenzar escuchamos en nuestra mente los conocidos «no soy capaz», «no podré hacerlo», «no tengo los conocimientos», «no lo merezco, «otros son mejores que yo», que terminan por coartar cualquier posibilidad de acción.

Espero que te haya gustado y te pido que a partir de hoy pongas atención a tu propio espejo social, pero por favor úsalo como referencia externa y procura que lo tu pienses de ti sea más importante que lo que los demás piensen otros de ti.

«Estamos acostumbrados a buscar la aprobación en los demás, sin saber que la aprobación comienza en nosotros»

Que tengan un excelente día y nos vemos para la próxima.

Un gran abrazo… 😀 😀 😀