Felicidad

Desde un par de semanas que no escribía debido a que he estado preparando varias sorpresas para ti.

El tema al que haré referencia hoy, es sobre algo sobre lo que se habla mucho y que esta muy de moda en todas partes, la tan anhelada y esperada felicidad.

Me atrevo a decir, que a pesar de estar en la mayoría de las conversaciones, los programas de televisión, conferencias y libros, nunca habíamos estado tan necesitados de ella y en cierta medida, hemos otorgado poder a otros para decidir si somos personas felices o no.

Cuando era pequeño siempre leía un cuadro que había en la cocina de mi casa y que decía “Dios nos puso en este mundo para ser felices”.

Nunca entendí en esa época de que se trataba, tampoco ningún adulto me lo supo explicar, ya que ni yo ni quienes vivían conmigo comprendían el concepto y tampoco consideraban que era algo importante para esos momentos, aunque el problema era exactamente eso, la felicidad no es algo que se pueda razonar y tampoco algo que se pueda buscar en otros.

Para aclararlo de mejor forma, hoy te traigo esta pequeña historia que nos ayudará a comprender en parte este supuesto misterio de la vida, espero que la disfrutes.

“Al principio de los tiempos, los dioses se reunieron para crear al hombre y a la mujer. Lo hicieron a su imagen y semejanza, pero uno de ellos dijo:

-Un momento, si vamos a crearlos a nuestra imagen y semejanza, van a tener un cuerpo igual al nuestro y una fuerza e inteligencia igual a la nuestra. Debemos pensar en algo que los diferencie de nosotros, de lo contrario estaremos creando nuevas dioses.

Después de mucho pensar, uno de ellos dijo:

– Ya sé, vamos a quitarles la felicidad.

– Pero… ¿dónde vamos a esconderla? – Respondió otro.

– Vamos a esconderla en la cima de la montaña más alta del mundo.

– No creo que sea una buena idea, con su fuerza acabarán por encontrarla.

– Entonces… podemos esconderla en el fondo del océano.

– No, recuerda que les daremos inteligencia, con la cual, tarde o temprano construirán una máquina que pueda descender a las profundidades del océano.

– ¿Por qué no la escondemos en otro planeta que no sea la tierra?

– Tampoco creo que sea buena idea, porque llegará un día que desarrollarán una tecnología que les permita viajar a otros planetas. Entonces conseguirán la felicidad y serán iguales a nosotros.

Uno de los dioses, que había permanecido en silencio todo el tiempo y había escuchado con interés las ideas propuestas por los demás dijo:

– Creo saber el lugar perfecto para esconder la felicidad, donde nunca la encuentren.

Todos le miraron asombrados y le preguntaron:

– ¿Dónde?

– La esconderemos dentro de ellos mismos, estarán tan ocupados buscándola fuera, que nunca la encontrarán.

Todos estuvieron de acuerdo, y desde entonces el hombre se pasa la vida buscando la felicidad sin darse cuenta que la lleva consigo”

¿Qué te ha parecido este cuento?

La esconderemos dentro de ellos mismos, estarán tan ocupados buscándola fuera, que nunca la encontrarán.

Partiendo de lo que les acabo de contar, quiero compartir algunas paradigmas pro-felicidad, considerando que la felicidad está en nuestro interior y depende de nosotros encontrarla o no. (Extracto del libro Felicidad Organizacional de Ignacio Fernández)

El primer paradigma en favor de la felicidad nos dice que la felicidad es un estado potencial interior que esta esperando a que lo actives. La felicidad no esta fuera de ti, no depende de cosas externas o circunstancias, no depende de si ganas o no, de si logras tener esa casa, ese trabajo, esa relación. Refuerza el hecho de que has tenido el regalo de la felicidad todo el tiempo a tu alcance sin darte cuenta.

El segundo paradigma en favor de la felicidad, nos dice que corresponde a una forma de ver y habitar el mundo, la felicidad esta en tus ojos, en tu forma de pensar e interpretar tu existencia. Se alcanza aprendiendo a ver el lado positivo de las cosas, ver el vaso medio lleno en vez del medio vacío. Reconocer que a pesar de que puedan suceder cosas dolorosas a tu alrededor, siempre tienes la opción de elegir la actitud con que las enfrentas.

El tercer paradigma en favor de la felicidad, dice que esta se encuentra en el presente, en los pasos de tu camino. La felicidad no está en el resultado ni en lograr relaciones, éxitos o cosas materiales. No existe la felicidad como un fin, es la forma en que disfrutamos y ponemos atención a lo que sucede en el camino. Muy correspondiente con la frase que dice; preocupándonos constantemente por tener, nos olvidamos de ser.

Resumiendo los tres puntos anteriores, podemos decir que la felicidad está en tu interior, depende de tu forma de ver el mundo y se relaciona más con el proceso que con el resultado, la felicidad no se busca, no se construye, ni tampoco se piensa o razona, la felicidad se vive.

¿Entonces?

Espero que estés muy bien, sigue haciéndolo tan bien como hasta ahora, nos vemos pronto y recuerda, puedes escribirme para tus consultas o compartir tu punto de vista.

Muchos Saludos