El Samurai y el Monje

Hola amigos, hoy quiero compartir un nuevo cuento acerca de Samurai que me gustan mucho. Este lo encontré en la página de Alejandro Jodorosky y me llamo la atención la gran cantidad de interpretaciones que tuvo. Cada persona sacó su propia conclusión, incluso hubo algun@s que no entendieron y pidieron a otros que les dijeran de que se trataba.

Yo quiero dejar este cuento para que lo leas y puedas sacar tu propia conclusión, recordando que la vida no es más que fenómenos interpretativos. Vemos el mundo no como es, sino como somos nosotros.

“Cuenta la famosa leyenda, que un feroz Samurai entro una vez en una aldea. 

Hizo huir a todos sus aldeanos, menos a un viejo monje que siguió sentado meditando frente a su pequeño templo. 

El Samurai, enarbolando su espada se acercó a él y dijo:

Todos huyen de mí, pero tú te quedas en este lugar sentado y mirándome tranquilamente!

Tiembla anciano! ¡Estás ante alguien que podría cortarte en dos sin pestañear.

Sin siquiera inmutarse, el viejo maestro le respondió:

Tiembla tú! porque estás ante alguien que podría ser cortado en dos sin pestañear.

El Samurai muy sorprendido, dejo caer su espada y se sentó a meditar con el tranquilo monje”

Ahora comparto contigo mi interpretación.

No permitas que la gente te lleve a su tormenta, mejor atráelas hacia tu paz

Como te dije anteriormente, pueden existir otras interpretaciones.

Si te hizo sentido, te invito a reflexionar sobre a aquellos aspectos de tu vida en los que se manifiesta;

¿Estás actuando como Samurai o como Monje?

Bueno amigos, nos vemos en la próxima entrada con otros temas muy interesantes.

Que estén muy bien.

EL espejo social

Hoy hablaremos de un tema muy interesante y muy complejo de entender, pero extremadamente útil. Se trata del “espejo social”, de qué estamos hablando? te preguntarás.

El espejo social es la imagen que reflejan los demás de ti o la imagen que proyectas en los demás. Este puede ser usado de dos formas, una positiva y otra negativa.

La positiva es como referencia externa, para reconocer y cambiar aquellos aspectos de tu comportamiento que ayudarán en tu camino para alcanzar tus metas.

La referencia externa se puede usar para saber si lo que estás haciendo hoy en día es coherente con la respuesta que quieres lograr.

Recordando siempre que la imagen que quieras proyectar parte en tu mente. Si piensas en abundancia entonces eso reflejarás, si piensas en positivo, entonces reflejarás en positivo, funciona tanto para lo bueno como para lo malo, por eso es una excelente guía.

La negativa es como refuerzo interno, para fundar aquellos juicios que los demás tienen de ti, basados en su propia experiencia y paradigmas.

El refuerzo interno se manifiesta muchas veces en la infancia y también en el trabajo, nos creemos la historia de que no tenemos dedos para el piano para algunas cosas, que somos de una determinada forma, llegando en casos extremos a convertirse en “Bullying” o “Mobbing”.

Finalmente esta imagen se queda en nuestra mente y se transforma en un juicio fundado por nosotros mismos con datos recibidos por el espejo social, que puede acabar con nuestras proyecciones de alcanzar nuestras metas. Incluso antes de comenzar escuchamos en nuestra mente los conocidos “no soy capaz”, “no podré hacerlo”, “no tengo los conocimientos”, “no lo merezco, “otros son mejores que yo”, que terminan por coartar cualquier posibilidad de acción.

Espero que te haya gustado y te pido que a partir de hoy pongas atención a tu propio espejo social, pero por favor úsalo como referencia externa y procura que lo tu pienses de ti sea más importante que lo que los demás piensen otros de ti.

“Estamos acostumbrados a buscar la aprobación en los demás, sin saber que la aprobación comienza en nosotros”

Que tengan un excelente día y nos vemos para la próxima.

Un gran abrazo… 😀 😀 😀

El camino hacia el “Crecimiento Personal”

Hola amigos, en el último tiempo, muchas personas me han contactado para saber más sobre Desarrollo Personal y su significado, quisiera hacerlo a través de este cuento que leí una vez en el Libro “El camino del Líder” de David Fischman.

“Se cuenta que una vez un joven, aburrido de ir por la vida sin encontrarle sentido, le comunicó a su padre, que quería iniciar el camino para desarrollarse y ser una mejor persona, preguntándole como podía lograrlo.

El padre le respondió que lo primero que tenía que hacer era ser consciente de sus conductas, que cada vez que sintiera que había ofendido o hecho daño a una persona, clavara un clavo en la cerca de la casa.

El hijo aceptó el desafío y empezó a tomar mayor consciencia de sus actos.

Siguiendo el consejo de su padre, comenzó a clavar un clavo cada vez que sentía que hacía daño, maltrataba a las personas o no las respetaba.

Luego de un tiempo el hijo dejó de poner clavos en la cerca, debido a que ya era consciente de su forma de actuar, se relacionaba mejor y evitaba entrar en conflictos, aprendiendo formas de plantear su punto de vista sin pelear ni discutir.

Entonces preguntó a su padre: ¿y ahora qué hago?

El padre respondió que ahora por cada acto de bien y servicio que realizase, sacase un clavo de los que estaban en la cerca.

El hijo nuevamente aceptó el reto y comenzó, poco a poco, a sacar los clavos.

Pasado un tiempo, ya estaba despierto, era consciente y además se dedicaba a ayudar a las personas.

En pocas semanas logró sacar todos los clavos de la cerca.

Muy contento se acercó donde su padre, quizás con un poco de soberbia y le dijo: ¡he terminado! ¡Logré sacar todos los clavos!

Finalmente he aprendido a ser una mejor persona, sin embargo, acto seguido le asaltó una duda: ¿ahora qué hago con todos los agujeros que dejaron los clavos en la cerca?

El padre le respondió:


No los toques, están allí para recordarte por siempre, que en tu camino de aprendizaje dejaste una huella de dolor en la gente y que gracias a su entrega, comprensión y colaboración, hoy puedes ser la persona que eres.


Desde ese momento el joven entendió el mensaje de su padre, que todo se resumía a como se relacionaba consigo mismo y con los demás, eso lo llevo a tomar mejores decisiones y a ser más comprensivo, ayudándolo en su camino de crecimiento personal

Como podrás darte cuenta a través de esta pequeña historia, si quieres mejorar y crecer, primero debes ser consciente de lo que sucede en tu interior y después mejorar en tu relación con los demás.

El crecimiento o desarrollo personal te lleva a un proceso de transformación interior que pasa por la dependencia; que es la etapa en la que se encuentra la mayoría de las personas, es cuando eres controlado por tus impulsos y tus respuestas dependen de circunstancias externas a ti, algunas personas se convierten en verdaderas “víctimas”,  entrando en una dinámica donde constantemente culpan a otros, se justifican y se quejan.

Luego pasando por la independencia; donde llegas a ser consciente de que tu eres responsable de tus acciones y por lo tanto no reaccionas a estímulos externos de forma inmediata, ya que comprendes que tienes la responsabilidad y voluntad interior de elegir tu respuesta. Eres capaz de observar tus procesos internos de pensamientos y toma de decisiones.

Finalmente se llega hasta la interdependencia; que es el momento donde tomas consciencia de tu forma de relacionarte con otras personas en busca de resultados que están por sobre las metas individuales, llegando a algo llamado la “tercera alternativa”, donde eres capaz de ver y aceptar otros puntos de vista, generando nuevas posibilidades de acción ante los desafíos de la vida.

Quiero aprovechar la oportunidad para dar las Gracias a todas las marcas que he dejado en “mi cerca”, ya que están ahí para recordarme la manera en que he aprendido lo que hasta ahora sé y son el reflejo del camino de aprendizaje que sigo recorriendo hasta el día de hoy.

Ten en cuenta que vivimos en una realidad interdependiente, por lo que es muy difícil que dejemos de relacionarnos con otros. Así que la invitación es a reflexionar acerca de cómo has y cómo estás haciendo las cosas en este preciso momento. ¿Cuantos clavos tienes en tu cerca?